IDEARIO

Nuestra nación está en peligro. Valores, derechos y conquistas logradas, muchas a cambio de sacrificios y sangre, nos están siendo arrebatadas por unas políticas que aspiran a destruir la sociedad existente para construir, sobre sus cenizas, un mundo nuevo, totalitario, dominado por ellos.

Millones de ciudadanos no queremos esos cambios porque sabemos que constituyen un retroceso y una pérdida. Somos la resistencia…

Los políticos no son fiables, la mayoría de los partidos sólo creen en el poder y luchan por controlarlo, y los medios de comunicación suelen venderse al poder y son pocos los que forman parte de la resistencia a la opresión que nos amenaza.
 
El poder es cada día más fuerte y está empleando todos los recursos del Estado contra sus ciudadanos. Esos políticos son auténticos miserables que merecen ser erradicados.
 
La batalla contra esa amenaza totalitaria, que es una reedición del viejo comunismo, ahora camuflado con ropajes de demócratas, progresistas y benefactores de la Humanidad, se está librando, por ahora, en la opinión pública. Mas tarde, si ellos ganan, se librará en nuestros hogares, donde entrarán para apoderarse de la voluntad y la riqueza.
 
La Resistencia te exige que luches. Nosotros, desde la Tercera España, ya lo estamos haciendo y te pedimos que nos ayudes y te incorpores a la batalla un luchador que esgrime ideas libres y opiniones decentes y regeneradoras.
 
Entre todos seremos el ariete de la democracia, la libertad y el bien común.
 
Bienvenidos a la Resistencia.
 
Juan Carlos Valverde.

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La problemática real de la vivienda: un fracaso de gestión de responsabilidad política

La crisis de la vivienda no es un fenómeno casual, sino el resultado de décadas de políticas públicas erróneas, falta de visión y una gestión incompetente por parte de los gobiernos. Durante años, se incentivó a los ciudadanos a invertir en el sector inmobiliario como un valor solido y una forma de asegurar su futuro económico a la vez que se abandonaba paulatinamente la construcción de vivienda publica; Sin embargo, esta estrategia, ha demostrado ser insostenible y ha propiciado el problema actual. Uno de los mayores errores fue la venta de vivienda pública a fondos buitre durante momentos de crisis económica. Estas decisiones, tomadas con el objetivo de «hacer caja» a corto plazo, tuvieron consecuencias devastadoras a largo plazo. Paralelamente, se abandonó la construcción de vivienda social, y la que quedó disponible se gestionó de manera deficiente, creando guetos marginados donde la ley parece no existir y se malvive en condiciones de vida precarias. Estos barrios pronto se convirtieron en zonas olvidadas, donde nadie quiere vivir, perpetuando la exclusión social. Ante esta situación, los gobiernos han eludido su responsabilidad. En lugar de asumir sus errores, han descargado la culpa sobre los ciudadanos, disfrazando su inacción bajo la manida excusa y argumento del «escudo social». Las intervenciones en el mercado inmobiliario, lejos de solucionar el problema, han generado inseguridad entre los propietarios, quienes, ante el miedo a perder control sobre sus propiedades, retiran sus viviendas del mercado de alquiler o destinan a otras formas menos intervenidas. Esto ha provocado una escasez…